
Mi secreto es muy grande y no debe ser contado….
Paseaba en mi motocicleta a mas de 120 Km. por hora, el viento rozaba mis manos y mi pelo se peinaba al salir por debajo del casco, la gente pasaba con una velocidad increíble a mi lado ya que iba en el cambio mas alto, era solo otro día normal en el que estaba mi motocicleta, yo y mi secreto aprisionado en mi pecho.
Pare en una estación de gas, mire mi reloj y eran las 5 y media de la madrugada me apure en llenar el estanque y Salí cuanto antes de ahí en dirección a mi casa solo me quedaban 30 minutos para las 6 y si no estaba antes en mi casa seria devastador para mi, en cada esquina miraba mi reloj y cada minuto se hacia mas corto de lo normal, aceleré cuanto pude y al llegar a la esquina donde estaba mi casa , lo vi , vi el ser mas despreciado por las personas como yo ,mire mi reloj : 6 y media y el gran sol estaba sobre mi ,hice un ultimo esfuerzo y me lancé contra mi casa ahora tenia un hoyo en mi pared pero al menos sobreviví una noche mas , rápidamente me escondí en lo mas profundo de mi casa , cerré puertas y ventanas (claro el hoyo en mi pared era imposible de cerrarlo pero ya no me importaba) y me dedique a pasar la noche.
Desperté y eran las 8 de la noche, tome mi chaqueta, mis gafas y partí en busca de mi almuerzo, casi siempre mis almuerzos o tentempiés como les decía yo eran personas despreciadas por la sociedad, gente que si moría a nadie le importase su falta claro a veces habían excepciones y me daba el gusto de una refinada Rh negativa, pero trataba de evitarme esos gustos.
Deje mi motocicleta en un callejón y mis sentidos comenzaron a agudizarse sentía incluso el ruido de las cenizas que caían del cigarrillo del tipo de la esquina (todo estaba listo), recline mis piernas y de un salto sin esfuerzo llegue al ultimo piso del edificio, al yo vestir de negro y el edificio ser tan alto, yo solo era otra gárgola mas de las que estaban en la orilla del edificio .Busque una posición segura para observar y me dije a mi mismo “la cacería comienza”.Después de unos minutos divisé mi objetivo ,era un tipo de no mas de 35 años ,vestido como los de clase media ,en una mano llevaba una palanca y en la otra sostenía un bolso ,por la sudoración que este tipo contraía en su frente me di cuenta que sufría de algún tipo de nerviosismo , a demás sus manos se movían mucho , espere tranquilamente a que cometiera el error de interrumpir en una casa y me lancé al vacío ,hasta que no me lance no me había dado cuenta de la altura a la que estaba y como una saeta que atraviesa el corazón de un animal asustado caí sobre aquel tipo , y a la velocidad con la que caí el tipo no tuvo opción de reacción y de un golpe lo noqueé, y con una excitación tremenda mis colmillos afloraron de mi boca y se posaron en su cuello ,fue una excelente comida ,disfrute cada gota que salio de su cuello , cuando me sentí satisfecho tome su cuello y lo hice girar en sentido contrario quebrándoselo y poniéndolo con sumo cuidado debajo de la escalera de incendios su muerte solo parecía un accidente , saque un cigarrillo, lo encendí y me fui caminando sin ningún remordimiento al fin de cuentas de humano ya no me queda absolutamente nada. Volví a subir a mi refugio con las gárgolas a esperar a que pasara otra victima, una que valiese la pena y estando ahí arriba la divisé, hermoso cabello negro, suaves curvas y por supuesto una deliciosa Rh negativa, me abalancé contra ella y no sabia porque pero esta vez me sentía mas atraído que nunca hacia ella, mis colmillos salieron mucho antes y una locura comenzó a recorrer mi cuerpo, solo quería alcanzarla pero al tocar el suelo y quedar frente a ella todos mis movimientos endemoniados se vieron tranquilos no podía siquiera dar un respiro, entonces vi su rostro y la vista se me desvaneció. Desperté al menos 4 horas mas tarde o eso pensé yo, trate de ponerme en pie pero me sentía sin fuerzas, mis sentidos estaban atrofiados, la vista nublada y mi cuerpo al no tener reacción alguna simplemente se desplomo en el suelo, instantáneamente los recuerdos volvieron a mi mente y aquella chica sobre la cual me abalance era solo una carnada y a constar por las marcas que yacían grabadas tanto en el piso como en el suelo supe que había caído en la trampa de los Zodiac.

