Tirado en suelo estoy,
Mil cosas pasan por mi mente, el pasado, el presente y el temido futuro,
Son cerca de las cuatro y media y nadie me extraña,
Las nubes pasan sobre mi, mofándose de mí por aquella libertad que yo ansío,
El amor, la pena y la añoranza han hecho de mí una persona muy sentimental, cuyo único lenguaje son los sentimientos,
Observo mi celular y son las cinco de la tarde, mi cuerpo desea levantarse pero mi mente sigue viajando en el cielo
Perdida entre la bastedad de las nubes, viajando en un mundo donde no somos dependientes del tiempo, donde
Si algo pasa no nos cuestionamos el porque, donde decir te amo es la verdad y no un recurso de la mentira,
Pero rápidamente me doy cuenta de que ese mundo solo existe en mi cabeza y la realidad es otra.
La imaginación es una fuente de poder ilimitada que nos permite ser felices a nuestro modo, pero también es una puñalada en la espalda de
Ilusiones que nunca vendrán y que terminan por desagradarnos.
Fuera de mis pensamientos, siempre estoy buscando algo, no busco la perfección pero si la perfección a mi modo
Busco un amor que no debe ser buscado y encuentro la felicidad que no debe ser encontrada, los secretos que me depare la vida son aun un misterio que me agobian la mente, los porqués, comos, cuandos y dondes , son muchas preguntas y muy pocas respuestas
Y a pesar de todo no se realmente lo que estoy buscando, ¿busco amor?, ¿felicidad?, ¿aceptación? , no lo creo…
Muchos dicen: “escucha a tu corazón”, pero yo digo de que sirve escuchar al corazón si el corazón es solamente un músculo inocente, un músculo ciego que se deja engañar por unas cuantas palabras, un trozo de espacio que se llena con la mas mínima demostración de cariño,
Un espacio que nos obliga a movernos cuando realmente queremos parar y que cuando se hiere es imposible sanarlo,
Pero basta de hablar del corazón y sus defectos, la vida nos ha enseñado a amar y a odiar, pero para que vivir siempre en la tristeza, la pena y sus dolores teniendo en cuenta que existe un mundo maravilloso fuera de nuestro caparazón, un mundo que nos entrega riquezas al alcance de nuestras manos, nos entrega colores, nos entrega vida y en algunas ocasiones una plena y ansiada libertad.
Libertad, libertad…libertad, es lo único que busco, tanto ha sido mi desesperación por encontrarla que reflexionando me di cuenta que esa paz, esa felicidad y aquella tan ansiada libertad se encuentra con solo recostarse en el suelo, mirar hacia arriba y sentir el despliegue de las alas de la imaginación que rozan las nubes en el gigante e interminable cielo.
